“Sí, volem” vs “Salvem el Cabanyal”: Puntos de vista diferentes
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Breve resúmen del proceso legal (Fuente: Salvem el Cabanyal http://www.cabanyal.com/nou/informes/?lang=es )
1993
En el año 1993 el barrio es declarado BIC (Bien de Interés Cultural).
1998
El 22 de abril de 1998 varias entidades crean la Plataforma Salvem El Cabanyal. Se presentan cuatro mil escritos en contra del plan municipal de prolongación de la avenida Blasco Ibáñez en el barrio de El Cabanyal.
El 24 de julio el Ayuntamiento de Valencia aprueba llevar adelante el planeamiento con la oposición de los vecinos y de todos los partidos políticos a excepción del gobernante (Partido Popular). Su coste se estima en 9.000 millones de pesetas.
1999
Urbanismo estima en 26.740 millones de pesetas el coste de la ejecución del plan de El Cabanyal (hasta ahora eran 9.000 millones).
Se presentan cerca de 20.000 alegaciones (escritos de reclamación) contral el plan del Cabanyal.
En mayo, las alegaciones al plan llegan a las 110.318
2000
En marzo se aprueba en el ayuntamiento la documentación del plan. La documentación es remitida a la Conselleria de Cultura para que dé el visto bueno.
El 7 de septiembre el Juzgado de Instrucción núm. 17 de Valencia admite a trámite una querella presentada por Salvem el Cabanyal contra la directora de Patrimonio por presunta prevaricación.
2001
En el mes de enero, en un día, la Conselleria de Cultura resuelve los cinco informes que el ayuntamiento ha presentado dando vía libre a la prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez sin tener en cuenta ni los informes realizados por los técnicos de la Conselleria contrarios a la prolongación ni los informes presentados por la Plataforma.
El día 25 de enero, la Sindicatura de Greuges (Defensor del Pueblo valenciano) emite un informe recomendando a la Conselleria de Cultura la anulación del proyecto municipal.
El día 26 de enero el proyecto es aprobado en el ayuntamiento de Valencia con los votos favorables del Partido Popular.
En julio, la Plataforma anuncia la presentación de un recurso contencioso – administrativo pidiendo la paralización parcial del plan de prolongación.
2004
En marzo el Tribunal Supremo rechaza el recurso del ayuntamiento para levantar la suspensión cautelar de la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, decretada por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) hace justo dos años.
En julio, la Plataforma se queja ante el CGPJ, el TSJCV y el TSJCM por dilación en la resolución de los recursos.
El 7 de octubre, el PP aprueba en solitario la modificación de la Ley de Patrimonio.
En septiembre el TSJ de Madrid insta al Ministerio de Educación y Cultura a decir si hay expolio en el plan de reforma del Cabanyal.
El 14 de octubre, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana aprueba la prolongación de la Avenida Blasco Ibáñez con el voto discrepante de ocho de los diecinueve magistrados que votan.
2008
Enero: la Plataforma Salvem el Cabanyal exige la paralización inmediata de las actividades de Cabanyal 2010 S.A.
Febrero: El Tribunal Supremo rechaza las alegaciones del ayuntamiento sobre el plan del Cabanyal.
23 de diciembre: el Tribunal Supremo da luz verde a la destrucción de El Cabanyal.
2009
En junio, el Tribunal Supremo abre de nuevo la vía para revisar la legalidad de la prolongación de la avenida.
En julio el Tribunal Superior de Justicia paraliza los derribos.
Las 10 verdades de El Cabanyal
Fuente: El Mundo: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/consejoeditorial/2010/04/09/las-10-verdades-de-el-cabanyal.html
1.- La unión del casco viejo de Valencia con el mar a través de una gran avenida es una vieja aspiración de la ciudad que ya ha cumplido un siglo. La envergadura del proyecto y la falta de financiación ha impedido que éste sea hoy una realidad. Es en la fase final de esta obra, en el momento en el que las máquinas llegan al barrio marítimo de El Cabanyal, cuando ha estallado un conflicto con clara raíz política.
2.- El PSOE apoyaba esta obra hasta que llegó Rita Barberá a la Alcaldía. En 1988, los mismos socialistas que ahora tratan de abortarla a toda costa calificaban el proyecto de ‘irrenunciable’.
3.- El plan protege 550 edificios, sólo permite levantar, en los escasos nuevos espacios creados, construcciones de un máximo de cinco plantas y exclusivamente de VPO. Contempla además una regeneración del barrio, con la creación de aparcamientos subterráneos, colegios y otros servicios públicos. No estamos ante una operación especuladora ni ante un pelotazo urbanístico. Si así hubiera sido, las obras estarían terminadas hace tiempo.
4.- Los derribos previstos afectan a inmuebles de escaso valor. Hay que tener en cuenta que el barrio es obra de los pescadores de la ciudad, gentes humildes en su mayoría que no tenían posibilidad material de construir edificios que merezcan ser preservados por sus especiales valores arquitectónicos. Los defensores de que no se toque una piedra pueden apelar a valores sentimentales, pero no a hechos objetivos. De cualquier forma, y para afectar lo menos posible a la trama urbana, el Ayuntamiento ya previó que la avenida perdiera decenas de metros de amplitud a su llegada a El Cabanyal.
5.- Desde 1995, el PP se ha presentado a los comicios con este plan en su programa electoral. Desde entonces ha ganado todas las convocatorias. Más aún, el PP ha ganado con mayoría absoluta en el propio barrio marítimo.
6.- Los tribunales de Justicia han avalado hasta ahora todas las actuaciones en El Cabanyal. En total, el Ayuntamiento acumula una docena de sentencias favorables, entre ellas, varias del Tribunal Supremo.
7.- Titulares como los que se ven estos días del tipo ‘Un barrio en pie de guerra’ son, sencillamente, falsos. El Cabanyal tiene 20.800 habitantes. En las protestas se han manifestado apenas unas 200 personas, de las cuales, la mayoría no son vecinos de la zona, como ha quedado demostrado, entre otras cosas, por la filiación de los detenidos tras los incidentes.
8.- La Orden ministerial con la que el Gobierno pretende paralizar las obras alegando que hay expolio es una farsa. Una decisión así no tiene precedentes en nuestro país. Incluso denuncias avaladas por la Unesco contra el daño causado al patrimonio en otras ciudades españolas no han merecido esa posición de fuerza del Ministerio de Cultura. Desde luego, el Gobierno no movió un dedo hace unos meses cuando en Barcelona se inauguró el Hotel Vela, de 27 plantas, ubicado a menos de 100 metros de la playa (algo prohibido por la ley de Costas), previo derribo de varias construcciones de las de ‘toda la vida’ y pese a las protestas vecinales.
9.- El único interés del Gobierno en este caso es político, porque cree que es un asunto con el que puede desgastar al PP, dentro y fuera de Valencia. Sólo así se entiende que un presidente como Zapatero, partidario de descentralizar y dar poder a las administraciones más cercanas al ciudadano, use puño de hierro contra una decisión que es claramente de competencia municipal o, a lo sumo, autonómica.
El mismo presidente que avala un Estatuto para Cataluña que casi es la promulgación de una Constitución, impide acabar una avenida en Valencia deseada por la amplia mayoría de sus ciudadanos. Es más, reto públicamente a Cesár Antonio Molina, antecesor de González-Sinde en el Ministerio de Cultura, a desmentir que recibiera en su día presiones de La Moncloa para aprobar la descabellada declaración de expolio que mansamente ha firmado su sucesora.
10.- La algarada callejera montada estos días en El Cabanyal carece de justificación en cualquier caso. El derribo de las casas está avalado por orden judicial y los inmuebles afectados se encuentran fuera de la zona declarada de protección.